martes, 21 de julio de 2009

ASPECTO SOCIAL

Los incas se organizaron socialmente, a diferencia del resto de culturas autoritarias y despóticas que gobernaron para beneficio de la élite o minoría gobernante, nuestros antepasados incas velaron por el bienestar del pueblo, pues entendieron que el pueblo “representa la fuerza de trabajo” sin cuyo concurso alcanzar los fines propuestos es difícil.
La Sociedad inca estaba basada en la estratificación de clases, pero no era cerrada, ya que personajes de la clase popular podían acceder a estratos sociales superiores. Estas clases sociales fueron: realeza, nobleza y pueblo.
1. LA REALEZA. Estaba representada por el Inca, la Coya y el Auqui o príncipe heredero.
1.1 EL INCA. Fue la máxima autoridad, denominado “Sapainca”, como personaje semidivino, ocupaba el primer plano de la sociedad. Ejercía una soberanía absoluta. Se consideraba Intipchurin (hijo del sol) y era reconocido como “Señor de la tierra y ordenador del mundo” que buscaba el bienestar de sus súbditos. Su mandato era hereditario, vivía en un magnífico palacio en el Cusco. Era bondadoso pero severo; apreciaba los méritos pero castigaba los delitos demostrando imparcialidad y justicia. Sus signos distintivos eran:
El Llauto o turbante con colores de cada uno de los suyos.
La Mascapaycha o borla de lana roja que le caía sobre la frente y que simbolizaba el poder imperial.
Las plumas de korenke: que llevaba sobre la frente. El korenke era el ave sagrada y misteriosa que según la leyenda sólo aparecía a la muerte de un soberano.
Cetro Real o el topayauri de oro usado como insignia de mando.
El wamanchámpic, arma que tenía una punta en forma de estrella.
El Cápac unku o manto de vicuña que lo llevaba puesto sobre la espalda.
Cabe señalar que las prendas de vestir estaban ricamente adornadas con filamentos de oro y plata, así como también incrustaciones de piedras preciosas y turquesas.
1.2 LA COYA. Era la esposa legítima del inca, gozaba de gran respeto y consideración, vivía dedicada a su vida de hogar en el palacio imperial, recreándose en los jardines, escuchaba música o danzaba acompañada siempre por damas de la nobleza.
1.3 EL AUQUI O PRÍNCIPE HEREDERO. Era el hijo mayor habido en la coya, que era designado sucesor por los emperadores incas aún en vida, aunque en algunos casos era nombrado entre los hijos menores de la Coya y aún entre los hijos bastardos habidos en otras concubinas del inca, para lo cual tenía que legitimarlos. La legitimación consistía en que la Coya reconocía al hijo bastardo como suyo, sentándolo en sus rodillas y acariciándole el pelo, a todos los príncipes legítimos se les denominaba pihuichuri en cambio el heredero se le llamaba Auqui, quien era entrenado en las labores del gobierno, acompañando al soberano en las diferentes actividades de administración, tomando, a veces determinaciones por sí mismo a modo de correinado que lo iban preparando para asumir el trono imperial.
2. LA NOBLEZA. Era la segunda clase de la estratificación social. Se dividía en nobleza de sangre y nobleza de privilegio.
2.1 Nobleza de Sangre o Panaca Real. Conformado por un grupo cerrado de familias y parientes del inca, tenían una serie de privilegios y a quienes se les encomendaba las altas funciones del gobierno, del clero, y del ejército. Era la clase dirigente y planificadora.
2.2 Nobleza de Privilegio. Formada por aquellos personajes del pueblo que habían destacado en el desempeño de sus funciones y que, a criterio del inca y de sus representantes en provincias, eran ascendidos a la categoría de nobles; por ejemplo, los amautas, los quipucamayos y los guerreros valientes.
3. EL PUEBLO., se encontraban en la base de la estratificación social. Constituía la clase actuante y dirigida que ejecutaba las grandes obras del imperio. Lo conformaban:
3.1 Los hatunrunas. Era la gran masa de la población incaica, los hombres del pueblo, ciudadanos comunes y corrientes, que se dedicaban a las labores agrícolas y de habilitación de tierras, a la construcción de obras públicas. Vivían agrupados en ayllus.
3.2 Los mitimaes. Llamados también mitimacunas o mitmaj. Constituían grupos de individuos o ayllus especializados que eran trasladados de una región a otra para cumplir labores específicas (asegurar el orden, como tropas de ocupación, como trabajadores de mitas colectivas, culturizar y pacificar el imperio). Existían tres clases: colonizadores, civilizadores y de castigo. A estos últimos, (tribus rebeldes), se les trasladaba de un lugar a otro por medida de seguridad. Mitimae significa “el que se va”.
3.3 Los yanaconas o yanacunas. Estaban integrados por individuos de tribus vencidas, a quienes se les había perdonado la vida con la finalidad de convertirlos en elementos útiles para el imperio, considerándoles como “servidores perpetuos” su condición era hereditaria. Se dedicaban a los trabajos domésticos, el pastoreo, cultivaban las chacras, servían al inca y a los nobles.
3.4 Los piñas. Eran prisioneros de guerra peligrosos, que eran enviados a trabajar en los cocales de la Ceja de Selva, en condiciones muy duras.

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